
Siempre encuonté cierta fascinación hacia el modo en que la luz influye sobre la percepción de nuestro entorno, la forma en que varia la belleza o el valor sentimental de las cosas, dependiendo del horario o del punto de vista.
A los 16 años me apropié de la cámara de mi hermano (mi primera reflex) y así empezó la experimentación, alternada con el trabajo en la empresa de mi padre.
A los 23, tras tomar diferentes cursos de técnica, iluminación y laboratorio durante 2 años dictados por los grandes de la fotografía argentina en el Foto club de Buenos Aires, mi curiosidad por la diversidad y los horizontes me forzaron a mantenerme viajando desde entonces. En estos años me he desempeñado haciendo fotos de naturaleza, deportes, rock, retratos, moda y publicidad.
A través de mi fotografía intento crear visiones de cierto contenido emocional, respaldado en las sensaciones que nos permite formar la luz, y la adecuada manipulación de la misma.